Contexto histórico

La unión polaco-lituana de finales de la Edad Media fue una relación política construida mediante acuerdos dinásticos entre el Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania.

Territorio y geografía

La cooperación permitió coordinar un enorme espacio de Europa oriental y central, desde el Báltico hasta las tierras rutenas.

Política y poder

La unión de Krewo de 1385 vinculó ambas dinastías mediante la conversión y matrimonio de Jogaila. La unión no eliminó las instituciones separadas de ambos territorios.

Economía

Agricultura, comercio de cereales, madera y pieles y las rutas del Báltico aportaron recursos crecientes a las élites y ciudades.

Guerras y conflictos

La alianza fue decisiva contra la Orden Teutónica y alcanzó una gran victoria en Grunwald en 1410.

Legado y transición

La unión creó la base política de la futura Mancomunidad polaco-lituana, una de las grandes potencias de Europa oriental de la Edad Moderna.