Contexto histórico
El Imperio de Mali surgió en África occidental durante el siglo XIII y dominó una amplia región del Sahel y de las cuencas del Níger y Senegal.
Territorio y geografía
Su área de influencia comprendía partes de las actuales Malí, Senegal, Gambia, Guinea y regiones vecinas, con especial importancia de las rutas del Níger.
Cronología
c. 1235 — siglo XIV
Sociedad
Agricultores, comerciantes, artesanos, guerreros, esclavos y élites cortesanas formaban una sociedad jerarquizada y diversa.
Política y poder
Los mansas gobernaban mediante una combinación de autoridad central, alianzas con élites locales y tributos de los territorios integrados. La administración variaba según la distancia respecto al núcleo imperial.
Economía
El oro de África occidental, la sal del Sahara, la agricultura del Níger y el comercio caravanero fueron fundamentales. Las ciudades conectaban las rutas transaharianas con mercados regionales.
Religión y creencias
El Islam se extendió entre las élites y comerciantes, mientras las tradiciones religiosas locales continuaron coexistiendo con las instituciones islámicas.
Guerras y conflictos
Mali amplió su dominio mediante campañas y alianzas y tuvo que mantener abiertas las rutas frente a poderes rivales y comunidades de las regiones fronterizas.
Cultura
El islam se expandió entre las élites y comerciantes, aunque coexistió con tradiciones religiosas locales. Mansa Musa realizó en 1324 una peregrinación a La Meca que difundió la fama de Mali por el mundo islámico. Tombuctú se desarrolló posteriormente como centro de enseñanza y manuscritos.
Legado y transición
La peregrinación de Mansa Musa a La Meca y el desarrollo de Tombuctú y otras ciudades hicieron de Mali uno de los grandes centros políticos y culturales del África medieval.


