Contexto histórico
Las dinastías hafsíes gobernaron Ifriqiya desde 1229 hasta el siglo XVI, con Túnez como principal centro político de un Estado situado entre el Magreb occidental, Egipto y el Mediterráneo.
Territorio y geografía
Su dominio se concentró en Túnez, el este de Argelia y zonas de Tripolitania, con fronteras variables y periodos de mayor o menor autonomía provincial.
Cronología
1229 — 1574
Sociedad
Campesinos, tribus, comerciantes, artesanos, juristas y élites urbanas participaron en una sociedad diversa, marcada por la importancia de las ciudades costeras.
Política y poder
Los hafsíes heredaron parte de la tradición almohade, pero gobernaron mediante una estructura más regional y negociaron continuamente con ciudades, tribus y poderes vecinos.
Economía
La agricultura mediterránea, los puertos, el comercio transahariano y los intercambios con Europa e Italia sostuvieron la economía de las ciudades hafsíes.
Religión y creencias
El Islam suní malikí dominó las instituciones religiosas y jurídicas. Túnez fue un importante centro de estudios islámicos.
Guerras y conflictos
Los hafsíes afrontaron conflictos con los mariníes, poderes locales, Aragón, Génova y otros actores mediterráneos, además de disputas sucesorias internas.
Cultura
El islam malikí fue predominante y las ciudades acogieron mezquitas, madrasas y centros de estudio. La cultura urbana del Magreb combinó tradiciones árabes, bereberes y andalusíes, reforzadas por la llegada de población procedente de al-Ándalus.
Legado y transición
El sultanato hafsí mantuvo a Ifriqiya como un espacio comercial y cultural relevante del Mediterráneo occidental hasta la expansión otomana.


