Contexto histórico
La independencia de la India, proclamada el 15 de agosto de 1947, puso fin a casi dos siglos de dominio colonial británico y culminó una larga lucha nacionalista liderada por el Congreso Nacional Indio, en la que la campaña de resistencia no violenta de Mahatma Gandhi tuvo un papel central, junto con la creciente presión política de la Liga Musulmana liderada por Muhammad Ali Jinnah.
Cronología
1947: independencia y partición. 1948: asesinato de Gandhi. 1950: entrada en vigor de la Constitución republicana. 1962: guerra con China. 1971: guerra con Pakistán e independencia de Bangladés. 1974: primera prueba nuclear. 1991: liberalización económica. 1998: pruebas nucleares declaradas. 2014: llegada al poder de Narendra Modi.
Causas
El movimiento nacionalista indio, activo desde finales del siglo XIX y reforzado tras la Primera Guerra Mundial, el debilitamiento económico y militar del Reino Unido tras la Segunda Guerra Mundial, y la creciente insostenibilidad política del Raj británico llevaron al gobierno laborista de Clement Attlee a acelerar la retirada, apenas unos meses después de anunciada.
Desarrollo
La independencia se acompañó de la partición del subcontinente en dos Estados, India y Pakistán, trazada apresuradamente por la llamada Línea Radcliffe, lo que provocó uno de los mayores desplazamientos forzados de población de la historia (entre 10 y 15 millones de personas) y una violencia comunitaria entre hindúes, musulmanes y sijs que causó varios cientos de miles de muertos. Mahatma Gandhi, defensor de la unidad y la no violencia, fue asesinado en enero de 1948 por un extremista hindú opuesto a su tolerancia hacia los musulmanes.
Sociedad
India es un país extraordinariamente diverso en lenguas, religiones y castas, cuya Constitución abolió formalmente la discriminación por castas, aunque sus efectos sociales han persistido durante décadas. La disputa por Cachemira con Pakistán, dividida desde 1947, y las tensiones entre comunidades religiosas han sido fuentes recurrentes de conflicto interno.
Política y poder
Bajo el liderazgo de Jawaharlal Nehru, primer ministro, India se constituyó como una república federal, parlamentaria y oficialmente laica, con una Constitución aprobada en 1950 que estableció el sufragio universal desde el primer momento, un logro notable para un país con enormes desigualdades sociales y una diversidad lingüística y religiosa extraordinaria. El Partido del Congreso dominó la política india durante buena parte de las primeras décadas.
Economía
Nehru impulsó un modelo de desarrollo basado en la planificación estatal, la industria pesada y una economía mixta con fuerte intervención pública, inspirado parcialmente en el modelo soviético pero manteniendo la propiedad privada y el sistema democrático. Desde 1991, ante una grave crisis de balanza de pagos, India inició una liberalización económica que abrió el país a la inversión extranjera y desencadenó un rápido crecimiento, especialmente en sectores como los servicios y la tecnología de la información.
Guerras y conflictos
India ha librado varias guerras con Pakistán por el control de Cachemira (1947-1948, 1965, 1971 y el conflicto de Kargil en 1999) y una guerra fronteriza con China en 1962. La guerra de 1971 culminó con la independencia de Bangladés, antes Pakistán Oriental, con apoyo militar indio decisivo.
Ciencia y tecnología
India desarrolló un programa nuclear propio, con su primera prueba en 1974 y pruebas declaradas como potencia nuclear en 1998, y ha construido un notable programa espacial. Desde los años noventa se consolidó como una potencia mundial en software y servicios de tecnología de la información.
Personajes históricos
Jawaharlal Nehru dirigió el país como primer ministro hasta 1964; su hija Indira Gandhi gobernó en dos etapas (1966-1977 y 1980-1984) marcadas por un periodo de estado de emergencia (1975-1977); Narendra Modi, del Partido Bharatiya Janata, lidera el país desde 2014 con un giro hacia el nacionalismo hindú.
Legado y transición
India se ha consolidado como la mayor democracia del mundo por población, una potencia nuclear y económica en ascenso, y un actor cada vez más influyente en la política internacional del siglo XXI, aunque persisten desigualdades económicas profundas y tensiones religiosas y territoriales sin resolver.


