Contexto histórico
El sionismo, movimiento nacionalista judío surgido a finales del siglo XIX en Europa como respuesta al antisemitismo y a la aspiración de un hogar nacional judío, impulsó una inmigración creciente a Palestina desde finales del siglo XIX, intensificada de forma dramática tras el Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial, en un territorio bajo Mandato británico desde 1920 y ya habitado mayoritariamente por población árabe palestina.
Cronología
1917: Declaración Balfour. 1947: plan de partición de la ONU. 1948: proclamación del Estado e inicio de la primera guerra árabe-israelí. 1967: Guerra de los Seis Días. 1973: Guerra de Yom Kipur. 1979: tratado de paz con Egipto. 1993: Acuerdos de Oslo con la OLP. 1994: tratado de paz con Jordania.
Causas
La Declaración Balfour de 1917, en la que el gobierno británico expresó su apoyo a un "hogar nacional judío" en Palestina, el aumento de la inmigración judía durante el periodo de entreguerras y tras el Holocausto, y la creciente tensión y violencia entre comunidades judía y árabe llevaron al Reino Unido a devolver el problema a la recién creada Organización de las Naciones Unidas, que en 1947 aprobó un plan de partición de Palestina en un Estado judío y otro árabe, rechazado por los países árabes y las autoridades palestinas.
Desarrollo
El Estado de Israel fue proclamado el 14 de mayo de 1948, inmediatamente después de la retirada británica, y fue atacado al día siguiente por varios países árabes vecinos en la primera guerra árabe-israelí, que Israel concluyó con victoria y con un territorio considerablemente mayor que el asignado por el plan de partición de la ONU. El conflicto generó el desplazamiento de varios cientos de miles de palestinos, un episodio que la narrativa palestina denomina la Nakba ("catástrofe").
Sociedad
La sociedad israelí combina una amplia diversidad de orígenes dentro de la población judía (askenazíes de origen europeo, sefardíes y mizrajíes de origen mediterráneo y de Oriente Próximo, además de inmigración posterior de judíos etíopes y de la antigua Unión Soviética) con una importante minoría árabe-israelí, ciudadana del Estado pero con una posición social e identitaria compleja.
Política y poder
Israel se constituyó como una democracia parlamentaria con un sistema de representación proporcional que ha favorecido gobiernos de coalición, generalmente encabezados por los grandes partidos laborista (dominante en las primeras décadas) y, desde 1977, el Likud, de orientación más nacionalista y de derecha.
Economía
Israel desarrolló desde sus primeras décadas una economía con fuerte intervención estatal y una importante red de asentamientos agrícolas colectivos (los kibutz), evolucionando desde los años noventa hacia una economía de mercado con un sector tecnológico particularmente dinámico, que ha valido al país el sobrenombre de "nación de startups".
Guerras y conflictos
Israel ha protagonizado varios conflictos bélicos importantes: la guerra de independencia (1948), la crisis de Suez (1956), la Guerra de los Seis Días (1967), en la que ocupó Cisjordania, la Franja de Gaza, la península del Sinaí y los Altos del Golán, la Guerra de Yom Kipur (1973) y numerosos conflictos posteriores con actores palestinos y con Líbano. La cuestión de los territorios ocupados en 1967 y el estatuto de los asentamientos israelíes en Cisjordania se han mantenido como el núcleo del conflicto israelí-palestino hasta la actualidad.
Personajes históricos
David Ben-Gurión, primer ministro, es considerado el principal artífice de la fundación del Estado; Golda Meir dirigió el gobierno durante la guerra de 1973; Menájem Beguin firmó en 1979 el primer tratado de paz con un país árabe, Egipto; Isaac Rabin, asesinado en 1995, impulsó los Acuerdos de Oslo con la Organización para la Liberación de Palestina.
Legado y transición
Israel se ha consolidado como el único Estado judío del mundo y una potencia militar y tecnológica regional, pero el conflicto israelí-palestino, centrado en el estatuto de los territorios ocupados desde 1967 y en las aspiraciones nacionales palestinas, sigue sin resolverse y continúa siendo uno de los conflictos más prolongados y complejos de la política internacional contemporánea.


