Contexto histórico
Sudán, gobernado desde 1899 como un condominio conjunto de Gran Bretaña y Egipto, alcanzó la independencia en enero de 1956 como el mayor país de África por superficie en aquel momento, heredando profundas divisiones entre el norte, mayoritariamente árabe y musulmán, y el sur, de mayoría cristiana y animista y con una identidad étnica y cultural africana subsahariana diferenciada.
Política y poder
El país ha sido gobernado durante buena parte de su historia independiente por regímenes militares o autoritarios, entre ellos el largo mandato de Omar al Bashir (1989-2019), acusado por la Corte Penal Internacional de genocidio y crímenes de guerra por el conflicto de Darfur, y depuesto finalmente por un golpe militar tras masivas protestas populares en 2019.
Guerras y conflictos
Sudán vivió dos prolongadas guerras civiles entre el norte y el sur (1955-1972 y 1983-2005), esta última particularmente devastadora, con más de dos millones de muertos, agravada por la crisis humanitaria y el conflicto étnico en la región occidental de Darfur desde 2003, calificado por numerosos observadores internacionales como genocidio.
Consecuencias
Un acuerdo de paz de 2005 puso fin a la segunda guerra civil y estableció un referéndum de autodeterminación para el sur del país, que en 2011 votó abrumadoramente por la independencia, dando lugar a la creación de Sudán del Sur como el Estado soberano más joven del mundo en ese momento.
Legado y transición
Sudán ha continuado atravesando conflictos armados internos, incluida una nueva y devastadora guerra civil desde 2023 entre facciones militares rivales, que ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo en la actualidad.


