Contexto histórico

Durante el siglo XIX el sufragio se amplió de manera desigual y generalmente comenzó por sectores masculinos con determinados requisitos de propiedad o renta.

Desarrollo

En las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX muchos Estados redujeron o eliminaron requisitos censitarios y ampliaron el sufragio masculino. Tras la Primera Guerra Mundial se extendió también el sufragio femenino en numerosos países, aunque no de forma universal ni simultánea.

Sociedad

El proceso transformó la relación entre ciudadanía y Estado, aunque persistieron exclusiones por sexo, raza, clase, colonialidad y otros criterios según el país.

Política y poder

La ampliación del electorado impulsó partidos modernos, campañas electorales y nuevas formas de propaganda. También hizo más importante la opinión pública y la capacidad de movilizar grandes grupos sociales.

Consecuencias

La democratización electoral fue uno de los pilares políticos de la sociedad de masas, aunque coexistió con experiencias autoritarias y totalitarias durante el periodo.