Contexto histórico

La extensión gradual del sufragio y el crecimiento de la clase obrera y de las clases medias exigieron nuevas formas de organización política.

Desarrollo

A finales del siglo XIX se consolidaron partidos con afiliados, organizaciones locales, prensa propia, programas políticos y estructuras electorales permanentes. Los sindicatos coordinaron huelgas y negociaciones colectivas y adquirieron una influencia creciente en la vida política y laboral.

Sociedad

Estas organizaciones dieron a trabajadores y otros grupos sociales canales estables para defender intereses colectivos y participar en la política.

Política y poder

Los partidos socialistas, socialdemócratas, liberales, conservadores, nacionalistas y posteriormente comunistas y fascistas desarrollaron distintas formas de movilización de masas.

Consecuencias

La política moderna pasó a depender cada vez más de organizaciones capaces de movilizar a cientos de miles o millones de personas.