Contexto histórico

Los Jemeres Rojos, movimiento comunista radical liderado por Pol Pot, tomaron el poder en Camboya en abril de 1975 tras derrotar al gobierno prooccidental de Lon Nol, en el contexto regional de la guerra de Vietnam y los devastadores bombardeos estadounidenses sobre el territorio camboyano durante los años anteriores.

Desarrollo

El régimen emprendió de inmediato una radical reorganización social hacia un ideal agrario comunista: evacuó por la fuerza las ciudades (empezando por la propia capital, Nom Pen), abolió el dinero, la propiedad privada, la religión y la vida familiar tradicional, y sometió a la práctica totalidad de la población a trabajos forzados en el campo bajo el nombre de "Año Cero", un intento de refundar la sociedad desde cero.

Sociedad

El régimen ejecutó sistemáticamente a intelectuales, profesionales, antiguos funcionarios, minorías étnicas y cualquier persona sospechosa de disidencia u "occidentalización", además de provocar la muerte de cientos de miles de personas más por hambre, enfermedad y trabajo forzado extremo, en lo que se conoce como los "campos de la muerte".

Guerras y conflictos

El régimen fue derrocado en enero de 1979 por una invasión militar vietnamita, que instauró un gobierno títere prosoviético, aunque los restos de los Jemeres Rojos continuaron una guerra de guerrillas desde zonas fronterizas con Tailandia durante casi dos décadas más, con un reconocimiento diplomático internacional que, en plena lógica de la Guerra Fría, se prolongó de forma controvertida durante años.

Consecuencias

Se estima que entre 1,5 y 2 millones de camboyanos, aproximadamente una cuarta parte de la población total del país, murieron durante los casi cuatro años de gobierno de los Jemeres Rojos, uno de los genocidios proporcionalmente más letales del siglo XX.

Legado y transición

Pol Pot murió en 1998 sin haber sido juzgado; un tribunal híbrido internacional-camboyano, establecido en la década de 2000, condenó a varios antiguos líderes supervivientes del régimen por genocidio y crímenes contra la humanidad, y el genocidio camboyano se ha convertido en un caso de referencia obligada en los estudios sobre genocidio y violencia política extrema.