Contexto histórico

El general Augusto Pinochet lideró el 11 de septiembre de 1973 un golpe de Estado militar, respaldado por Estados Unidos en el contexto de la Guerra Fría, que derrocó al gobierno democráticamente elegido del socialista Salvador Allende, quien murió durante el asalto militar al palacio presidencial de La Moneda.

Sociedad

La Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación documentó tras el fin de la dictadura varios miles de víctimas de ejecución y desaparición forzada, y decenas de miles de casos de tortura y prisión política, dejando una herida social profunda y duradera en la sociedad chilena.

Política y poder

El régimen militar disolvió el Congreso, prohibió los partidos políticos y estableció un estricto control autoritario, mientras la policía secreta (la DINA y después la CNI) perseguía sistemáticamente a opositores políticos mediante detenciones, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas.

Economía

Pinochet aplicó un radical programa de reformas económicas neoliberales diseñado por economistas formados en la Universidad de Chicago (los llamados "Chicago Boys"), que incluyó privatizaciones masivas, apertura comercial y reducción del gasto público, generando un modelo económico que combinó un notable crecimiento posterior con un fuerte aumento de la desigualdad social.

Religión y creencias

Las creencias y prácticas religiosas de su entorno influyeron en la sociedad, la cultura y la legitimidad del poder.

Guerras y conflictos

Los conflictos, alianzas y transformaciones militares de Régimen militar chileno formaron parte de las dinámicas regionales de su tiempo.

Legado y transición

Pinochet perdió un plebiscito sobre la continuidad de su mandato en 1988 y entregó el poder a un gobierno civil electo en 1990, aunque conservó el mando del ejército hasta 1998; su detención en Londres en 1998 a petición de un juez español marcó un hito en la aplicación internacional de la justicia universal por crímenes contra la humanidad.