Contexto histórico
En torno a 1880, gran parte del interior africano permanecía fuera del control directo de los Estados europeos, aunque existían redes comerciales, Estados africanos independientes y enclaves costeros europeos. En las décadas siguientes la situación cambió de forma radical.
Causas
La competencia imperial, los intereses económicos, las rutas estratégicas, el nacionalismo y las ideologías de superioridad racial impulsaron la expansión. Los avances tecnológicos en transporte, comunicaciones y armamento facilitaron la conquista, aunque las potencias tuvieron que afrontar numerosas resistencias africanas.
Desarrollo
Francia extendió su dominio desde el Magreb y África occidental hacia el interior; Gran Bretaña consolidó territorios en el valle del Nilo, África occidental y el África austral; Alemania estableció colonias en África oriental y occidental; Bélgica controló el Congo; Portugal mantuvo Angola y Mozambique; e Italia ocupó Eritrea, Somalia y posteriormente Libia. Etiopía logró conservar su independencia tras derrotar a Italia en Adwa en 1896.
Sociedad
La colonización alteró sistemas políticos, estructuras sociales y relaciones territoriales. Se impusieron nuevas fronteras y administraciones y se desarrollaron sistemas educativos y religiosos vinculados a las potencias coloniales. También surgieron nuevas élites urbanas y movimientos de resistencia y nacionalismo.
Economía
Las potencias impulsaron minería, plantaciones, ferrocarriles y puertos destinados a integrar los territorios coloniales en los mercados internacionales. La producción estaba frecuentemente orientada a la exportación y acompañada de impuestos y sistemas laborales coercitivos.
Guerras y conflictos
La conquista provocó numerosos conflictos. Destacan la resistencia mahdista en Sudán, las guerras ashanti, la resistencia herero y namaqua frente a Alemania, la guerra anglo-zulú y las campañas contra el Estado mahdista. La violencia colonial fue especialmente extrema en el Estado Libre del Congo y en la guerra alemana contra los herero y namaqua.
Consecuencias
Hacia 1914 la mayor parte del continente estaba bajo dominio colonial europeo, con excepciones importantes como Etiopía y Liberia. La conquista transformó duraderamente las economías, fronteras e instituciones políticas africanas.
Legado y transición
Las estructuras creadas durante el reparto de África influyeron profundamente en la historia política del siglo XX y en los procesos de descolonización posteriores.


