Contexto histórico
El anticolonialismo reunió corrientes políticas e intelectuales que cuestionaron la dominación colonial y defendieron la soberanía de los pueblos sometidos. Adquirió especial fuerza durante el siglo XX, aunque sus raíces se encuentran en resistencias y críticas anteriores.
Cronología
1919: Congreso de los Pueblos del Imperio Británico en el contexto de nuevas demandas nacionalistas. 1927: Congreso de Bruselas contra el imperialismo. 1945: creación de la ONU y expansión del principio de autodeterminación. 1955: Conferencia de Bandung. 1960: gran ola de independencias africanas. 1963: creación de la OUA.
Sociedad
La movilización anticolonial involucró a estudiantes, trabajadores, intelectuales, campesinos, organizaciones religiosas y élites locales. La creación de identidades nacionales fue un elemento central, aunque las sociedades coloniales eran internamente diversas.
Política y poder
Los movimientos anticoloniales combinaron nacionalismo, autodeterminación, reformas sociales, panafricanismo, panarabismo, socialismo y otras ideologías. Algunos buscaron negociaciones y vías constitucionales; otros recurrieron a la lucha armada.
Economía
Los movimientos denunciaron economías coloniales orientadas a la extracción de materias primas y a mercados externos. Tras la independencia, muchos nuevos Estados intentaron diversificar sus economías y reducir dependencias heredadas.
Religión y creencias
Las creencias y prácticas religiosas de su entorno influyeron en la legitimidad política, las costumbres y la cultura.
Guerras y conflictos
Las guerras de independencia de India, Indonesia, Argelia, Vietnam, Angola, Mozambique y otros territorios mostraron la dimensión militar del proceso. También hubo transiciones negociadas, como en varios territorios británicos.
Consecuencias
El anticolonialismo contribuyó a la desaparición de gran parte de los imperios coloniales europeos después de 1945 y al nacimiento de decenas de Estados soberanos en Asia, África, Oriente Medio y el Caribe.
Legado y transición
La soberanía nacional, la autodeterminación y el debate sobre las herencias económicas y sociales del colonialismo siguen siendo elementos centrales de las relaciones internacionales contemporáneas.


