Contexto histórico

El movimiento almorávide surgió entre grupos bereberes sanhaya del Sahara occidental y creó en el siglo XI un imperio que unió Marruecos, el Magreb occidental y al-Ándalus.

Territorio y geografía

El dominio se extendió desde el Sahara y Marruecos hasta gran parte del Magreb occidental y amplias zonas de al-Ándalus tras la derrota de Alfonso VI en Sagrajas.

Cronología

c. 1040 — 1147

Sociedad

La sociedad integró grupos bereberes, árabes, andalusíes y poblaciones urbanas y rurales del Magreb. La organización militar conservó una fuerte base tribal.

Política y poder

Yusuf ibn Tashfin y sus sucesores gobernaron mediante una élite militar y religiosa. La autoridad almorávide se apoyó en alianzas tribales y en ciudades como Marrakech.

Economía

El control de rutas caravaneras saharianas, la agricultura magrebí y los intercambios urbanos proporcionaron recursos. Marrakech creció como centro político y comercial.

Religión y creencias

El movimiento defendía una interpretación rigorista del Islam malikí y utilizó la reforma religiosa como fuente de legitimidad política.

Guerras y conflictos

Los almorávides intervinieron en al-Ándalus contra los reinos cristianos y combatieron a los poderes rivales del Magreb.

Cultura

El movimiento defendía una interpretación rigorista del islam malikí. La arquitectura almorávide se extendió por el Magreb y al-Ándalus y contribuyó a formas artísticas que influirían en los almohades.

Legado y transición

Su dominio reforzó los vínculos políticos y culturales entre el Magreb y al-Ándalus antes del ascenso almohade.