Contexto histórico
El movimiento almohade nació en el Atlas a partir de la predicación de Ibn Tumart y conquistó durante el siglo XII buena parte del Magreb y al-Ándalus.
Territorio y geografía
El imperio llegó a abarcar Marruecos, Argelia, Túnez y amplias partes de al-Ándalus, aunque su control sobre las zonas periféricas fue desigual.
Cronología
1121 — 1269
Sociedad
Bereberes, árabes y poblaciones andalusíes convivieron dentro de una estructura social en la que las élites militares y administrativas ocupaban posiciones privilegiadas.
Política y poder
Abd al-Mumin transformó el movimiento religioso en un Estado centralizado con capitales como Marrakech y una administración imperial que integraba territorios muy diversos.
Economía
La agricultura, los impuestos urbanos, el comercio transahariano y las rutas mediterráneas financiaron al Estado. Las grandes ciudades del Magreb fueron centros de intercambio y artesanía.
Religión y creencias
La doctrina almohade buscó reformar el Islam y reforzar la autoridad del califa como líder político y religioso.
Guerras y conflictos
Los almohades lucharon contra almorávides, poderes cristianos peninsulares y rivales magrebíes. La derrota de Las Navas de Tolosa en 1212 aceleró su debilitamiento en la península.
Cultura
El movimiento almohade promovió una doctrina religiosa propia y patrocinó mezquitas, fortificaciones y centros intelectuales. La Giralda de Sevilla y la Kutubiyya de Marrakech reflejan la arquitectura monumental de este periodo.
Legado y transición
El periodo almohade dejó una importante herencia arquitectónica e intelectual en el Magreb y al-Ándalus.


