Contexto histórico
Desde la década de 1970, el desarrollo del circuito integrado y el microprocesador permitió la miniaturización y el abaratamiento progresivo de la capacidad de cálculo, iniciando una transformación tecnológica que, a diferencia de la primera y la segunda revolución industrial centradas en la energía y la producción material, tuvo como eje central el procesamiento y la transmisión de información.
Desarrollo
El ordenador personal se popularizó desde finales de los años setenta y los años ochenta (Apple, IBM PC), mientras la investigación militar y académica estadounidense desarrollaba ARPANET, precursora de Internet. La liberalización comercial de Internet en los años noventa y la invención de la World Wide Web por Tim Berners-Lee (1989-1991) transformaron la red en una infraestructura de comunicación de alcance mundial, y la telefonía móvil, generalizada desde los años noventa y convertida en smartphone tras el lanzamiento del iPhone en 2007, completó la revolución de las comunicaciones personales.
Sociedad
Las redes sociales, generalizadas desde mediados de la década de 2000 (Facebook, Twitter, posteriormente otras plataformas), transformaron profundamente las formas de comunicación, información y participación política y social, con efectos ampliamente debatidos sobre la desinformación, la polarización política y la salud mental, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
Economía
La revolución digital dio lugar a nuevos modelos económicos y a la aparición de gigantescas empresas tecnológicas (Microsoft, Apple, Google, Amazon, Meta), transformó radicalmente sectores enteros como el comercio, la banca, los medios de comunicación y la industria manufacturera mediante la automatización y la robotización, y generó una economía cada vez más basada en datos, plataformas digitales y servicios intangibles.
Ciencia y tecnología
Además de la informática e Internet, el periodo vio avances decisivos en biotecnología (secuenciación del genoma humano, completada en 2003), energías renovables, y, desde la década de 2010, un rápido desarrollo de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, con aplicaciones cada vez más extendidas en la vida cotidiana, la economía y la seguridad.
Consecuencias
La revolución digital ha reconfigurado el mercado de trabajo, desplazando empleos tradicionales y creando otros nuevos, ha transformado el acceso a la información y la educación a escala global, y ha planteado nuevos desafíos regulatorios sobre privacidad, concentración empresarial, desinformación y seguridad cibernética que los Estados y organismos internacionales aún están desarrollando.
Legado y transición
La revolución tecnológica y digital constituye, junto con la globalización económica con la que está estrechamente entrelazada, una de las transformaciones más profundas del mundo contemporáneo, comparable en su alcance histórico a la revolución industrial del siglo XIX, y sus efectos continúan desarrollándose y son objeto de debate político y social permanente.


